Servicios
Tres niveles. Se avanza en el orden que la empresa pueda sostener.
Cada uno con entregable definido, plazo y precio cerrado antes de empezar.
Nivel 1 · Diagnóstico
La realidad en una sola vista.
Cuatro a seis semanas.
Auditamos el portafolio completo. Cuestionario a los líderes, entrevistas individuales y contraste entre lo que la dirección cree, lo que consume la semana del equipo y lo que dicen las planillas. Sin frenar la operación.
Recibís un Reporte de Salud Operativa: capacidad frente a demanda, los proyectos que están por colapsar y las horas semanales que se pierden en reuniones sin decisiones.
Nivel 2 · El Trellis
El sistema operando todas las semanas.
Abono mensual.
Toda iniciativa pasa por el Vivero y se prioriza con un algoritmo objetivo. Cada proyecto arranca con un acta de una página, perímetro cerrado y responsable único. La cadencia ocupa treinta minutos semanales por proyecto.
Recibís un tablero con el estado real de todos los proyectos y el Pulso de los viernes: qué se terminó, qué está bloqueado, cómo va el presupuesto y qué decisiones necesitan tu respuesta, cada una con su costo.
Nivel 3 · Dirección
Priorizar, pausar o cerrar.
Trimestral o semestral.
Acompañamos a la dirección en las decisiones de portafolio: qué se financia, qué se pausa y cuánto cuesta cada cambio de rumbo. Cuando una urgencia entra por la ventana, la pregunta pasa a ser qué se pausa para absorberla.
Recibís un manual de criterios de priorización y las actas de dirección, con cada decisión documentada: quién, cuándo, por qué y a qué costo.
Cómo se mide
Tasa de éxito del portafolio, por encima del 85%. Velocidad de desbloqueo, menos de 48 horas. Adherencia al ritmo semanal, por encima del 80%. Eficiencia del Vivero, veredicto en quince días.
Cómo empezamos
Una charla de treinta minutos. Una propuesta con alcance, plazo y precio cerrado. Y el arranque, que casi siempre es el Diagnóstico.